Gustavo Zanette , director deportivo de DPF , escribe sobre su experiencia de 8 años en los EE.UU. . Comenze la vida allí con mucha dificultad para adaptarme , pero ahora , pensándolo bien, confiesa que “la experiencia , los amigos y los recuerdos hacen que todo haya valido la pena. ”

Un estudiante que hace lo mínimo para aprobar , siempre rondando el 5-6 en el colegio, ese era yo en bachiller . En el tenis , siempre me había gustado entrenar y adoraba el deporte, pero , como suele suceder en el caso de los estudiantes-deportistas al entrar en la universidad en Brasil , mi motivación por continuar con el tenis era escasa. Asumí que tenía que ser adulto y que ya solo jugaría por diversión y me centraría solo en la universidad, porque el tenis ya no me llevaría a ninguna parte. Así que comencé la universidad en Brasil.

Por suerte , un entrenador asistente de una universidad americana (Universidad Winthrop, la que luego sería mi universidad) , contactó conmigo durante un torneo  que yo estaba jugando en Agosto de 1999 . Me habló de todo y me interesé rápidamente. Yo ya había comenzado el curso en la Universidad en Brasil, pero como no me convencía lo que hacía no me fue dificil decidir parar aqui, y comenzar todo de nuevo en los EE.UU.

Llegué a Carolina del Sur , Rock Hill, el 17 de agosto de 2000. Nunca olvidaré ese día. En ese momento no sabía que ese pequeño pueblo de 45.000 habitantes sería mi casa para los próximos 8 años.

Al principio todo fue genial . Echaba de menos estar en casa (en ese momento no había Skype o móvil, asi que llamaba a casa una vez a la semana ), pero nada que me molestara mucho porque todo era nuevo , la universidad tenía una estructura increíble (que en Brasil no hubiera tenido ni soñando ) . Conocí a gente de todo el mundo en la primera semana, hice amigos rápidamente , y las clases eran hasta interesantes! (para mí impensable en Brasil). En general el principio fue perfecto.

El problema es que , como cualquier joven , yo era muy impaciente y de la perfección de todo dio paso al aburrimiento y la insatisfacción con el tiempo . No estaba jugando tan bien como yo quería , no podía entrar en las fiestas ( no tenía 21 años ), no estába de acuerdo con casi nada de lo que se hablaba ( quien me conoce bien sabe de mi poca tolerancia) , no tenía coche (y odiaba tener que ir caminando ) encontré todo muy monótono , porque no sabía que hacer durante los fines de semana  (yo soy de Salvador, así que estaba acostumbrado a tener gente en mi casa,  la piscina, ir a fiestas cuando queríamos , etc ) .

En fin , mi primer semestre , que comenzó muy bien , terminó como una pesadilla. Me dije a mí mismo “No voy a durar cuatro años, en este lugar y mis padres me matarán si me atrevo a decirles de volver a Brasil , asi que intenté transferirme a una universidad en un lugar más agradable . ”

Tuve mucha suerte de nuevo, porque ningún entrenador se interesó en mí (tampoco busqué mucho) , así que tuve que continuar en Winthrop .

Mi sufrimiento se  prolongó a lo largo del segundo semestre. Fui  reserva y no jugé ningún partido durante la temporada.

Todo empezó a cambiar en el segundo año. Aunque no me gustaba el lugar, el estar lejos de casa ya no era un problema , mis amigos brasileños ( que aún lo son a día de hoy ) me ayudaron con el ” no tener nada que hacer. ” Aunque me atasqué con el inglés , los brasileños fueron muy importantes para mi adaptación en la universidad. Tenía un amigo colombiano que quería aprender portugues, y yo quería aprender español ( di clases los dos primeros semestres) así que nos ayudamos mutuamente. con los respectivos idiomas.

En el tenis , empecé a jugar mejor y aseguré mi lugar entre los titulares  del equipo , en la universidad empecé a encontrar asignaturas  mas interesantes. Como cualquier mudanza , se necesitaba un poco de tiempo para que todo fuera una rutina normal. El “problema” de caminar a los sitios continuó , pero fue mucho más llevadero ya que me junte con gente que si que tenía :). ( yo no tuve coche durante mis 4 años de estudios universitarios ) .

En el tercer año , fui elegido capitán del equipo ( que estaba lejos de ser el mejor jugador, pero me relacionaba muy bien con todo el mundo ) , titular , disfrutaba de las clases , totalmente adaptado.  Tener 21 años ya, no suponieron un cambio tan grande como yo pensaba que sería en un primer momento cuando llegué alos EE.UU.

En el último año no quería saber sobre  tenis , me centré  por completo en mi graduación y la entrada en el mercado laboral. Al principio, cogía las clases más fáciles posibles para obtener mejores puntuaciones. Al final , elegía clases que me ayudaban en  mi formación . Es gracioso cómo funciona ……..

Cuando me gradué , ya estaba muy adaptado, así que tuve mi primera entrevista como asistente de presa en la propia universidad . Como me ofrecieron el trabajo,no lo pensé mucho y acepte y lo acepte. Estuve 4 años más en la universidad , esta vez  trabajando.

Al final de todo pensé que como pude odiar mi vida en EE.UU al  llegar. Gracioso

En 2011 regresé a la universidad por un viaje de negocios y avisé a muy pocas personas de ellos ( solo estaría un día) . Era un sabado y el departamento de deportes estaría cerrado ( departamento donde trabaje) pero cual fue mi sorpersa que todos estaban allí, todos fueron un sabado para volver a verme. Este es otro día que nunca olvidare.

Al final mereció la pena no cambiar de Universidad haber soportado el “sufrimiento” del primer año por que al final, la experiencia, los amigos y los recuerdos hacen que todo haya merecido  mucho la pena.