El sueño americano… Cuantísimas veces habremos visto u oído hablar de esta expresión (y las que nos quedan por hacerlo). La idea que nos plantea, tan utópica e ideal, sin embargo, sigue siendo tan real en la actualidad como lo fue en su día.  Todos conocemos la situación laboral en nuestro país y todos tenemos a un conocid@, amig@, novi@ o familiar que en su momento se esmeró al máximo por cumplir sus metas y a día de hoy se ve forzad@ a ocupar un puesto de trabajo totalmente diferente del que esperó (y eso, dando gracias en alguno de los casos). Pero no nos pongamos melodramáticos. Hoy queremos hablaros de un gran proyecto cuyo fin es el distinguiros de tod@s ell@s: el estudiar en EEUU.

Ojo. No queremos (ni buscamos) prometeros un futuro brillante con esto, aunque bien es cierto que un título universitario americano, como podréis imaginar, puede favoreceros enormemente respecto a vuestros compañeros nacionales. De ahí que os hablemos de este sueño americano, del vuestro particularmente.

 

Por todos son sabidos los múltiples beneficios de estudiar en el extranjero. El salir fuera de nuestra zona de confort, creciendo como persona a la vez que como estudiante. El conocer diferentes culturas y personas increíbles que enriquecen nuestra perspectiva y pensamiento crítico. El aprender un nuevo idioma sin casi darnos cuenta, haciéndolo totalmente nuestro. En definitiva, el disfrutar de la mejor experiencia de nuestra vida.

Imaginad ahora, por un momento, como sería hacer todo esto al otro lado del charco y en uno de los países más importantes del panorama mundial como es Estados Unidos. Un país del que todo el mundo está pendiente en todo momento y que a pesar de sus grandes contrastes ofrece grandes posibilidades a miles de personas que viajan hasta sus fronteras en busca de una vida mejor. Estados Unidos cuenta además con uno de los mejores sistemas educacionales del mundo, totalmente diferente del que aquí conocemos. Éste es mucho más dinámico, práctico e individualizado, donde el esfuerzo tiene su recompensa y todo el mundo encuentra su lugar; ya sea en el equipo de fútbol, natación, tenis, o baloncesto (que además pueden ayudaros a costear los estudios gracias a las becas atléticas disponibles), tanto como en los miles y miles de clubs y organizaciones estudiantiles de los que los centros disponen. En Estados Unidos siempre hay algo que hacer y la vida no acaba tras las clases.

 

Todo esto no es un sueño. Es posible, y está a vuestro alcance. ¿Queréis saber cómo? ¡Atentos a nuestro siguiente post!

 ¿Por qué Estados Unidos? Bueno, ¿y por qué no?

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